Disfrutemos juntos de la inmensidad del mundo, cada lugar que podemos recorrer, cada sentimiento impregnado en una comunidad distante. El día de hoy tengo el placer de anunciar para todos los amantes y lectores del género turístico, "El Diario del Turista - Capítulo Primero: Mares de Alegría - Playa Las Rosas" una sección nueva dentro de mi blog que narrará mis aventuras por Venezuela y el mundo.

En esta ocasión he querido hablar de un viaje que pude realizar recientemente hacia "Playa Las Rosas", ubicada en Puerto Cabello, del Estado Carabobo.
Todo inició como un día cualquiera en familia, mi padre, comentó acerca de la necesidad de un escape a lo cotidiano, un viaje fuera de la rutina, de esos que permiten disfrutar sanamente, inmediatamente sugirió movilizarnos hacia el Estado Carabobo, no dijo muchos detalles de cómo debíamos ir, por lo que la sorpresa y lo imprevisto fueron factores bastante cruciales de esta jornada. Sin darnos cuenta, ya estábamos listos para la aventura, con mochila en mano y cualquier previsión para el viaje.
Un sentido de la aventura incuestionable, el paisaje se convirtió en un lienzo de un artista, pero como no soy pintor, decidí hacer una de las pasiones que más me agradan, ser turista y fotógrafo aficionado.

Al llegar al destino después de unas horas de recorrido, quedamos en completo delirio, el mar se presentaba frente a nosotros como un lienzo al cual dibujar, nos movilizamos rápidamente para solicitar un puesto y poder entonces comenzar a nadar.

Después de haber colocado nuestras pertenencias, preparamos las sonrisas para unas cuantas fotos playeras con estilo y mucha emoción.


Ya estando listos para el mar, no queda más que correr a nadar, sin ningún inconveniente.

La arena tan hermosa y delicada, muy suave y fácil de pisar, parecía un gran cojín para reposar.

Las fuertes ráfagas de aire tibio que mueven el cabello frente al sol, una sensación encantadora.

La playa era nuestra, el océano tenía cierto oleaje que lo hacía ver magnifico, es decir ¿a quién le gusta una playa sin buenas olas?

Quedé encantado con estas fotos del mar, en verdad encantado, jamás había capturado antes una imagen en movimiento que se viera tan realista.

Pareciese que el mar saldrá de la pantalla y podrá tocar tus píes, con esa pura y delicada agua.

Es cierto que en el mar la vida es más sabrosa, vivir ese momento y creerse el rey del mundo por sentir el agua correr sobre tu cuerpo.

El océano te invita a nadar junto a él, a su ritmo, a su movimiento, como un palpitar de un corazón.

Pienso que lo más difícil de entrar al agua, es salir, la idea es molesta cuando te encuentras dentro, es como un choque de sentimientos, pero es cierto que cuando viajamos a la playa no estamos todo el rato en el mar, aunque si fuera por mí, así fuera jajajaja.

Gracias a Dios y la madre naturaleza por crear tal obra magnificente, llena de vida, de momentos irrepetibles, obsequiando vida.

Sin duda he de recomendar esta costa, llena de un mar agradable, un oleaje digno de reyes, seguridad, exclusividad y tantos detalles que mencionar. Con una calificación de 4,5 estrellas la he decidido criticar, esta playa no tiene algún problema o molestia, sin embargo, hace falta personal y restaurantes que cubran la zona turística, por demás, no tengo nada que comentar, la limpieza de la zona es sin duda muy buena comparada con otras playas y los precios de alquiler son bastante agradables.
Muchas gracias queridos amigos lectores, por dedicar su atención, espero que el artículo fuera de su agrado, será hasta otra ocasión en la cual disfrutemos otra aventura en "El Diario del Turista".
Todo el material dentro del post fue tomado con un teléfono LG Optimus G5 y pertenece a
Hive account@abelardobravoh
