Chocar
hacerse fuego arder
frío en lo interno de la llama
fundirse hasta el fondo
quemar hasta el recuerdo que se derrite
con los latigazos del sol
quemarse hasta los huesos
quemarse hasta ser polvo y morir sin destino
dilatarse en el mar suspirado
quemar el fuego
quemar el frío
fundirse en todos los fuegos celestes y terrenales
destruir
desnombrar
deshojar
vuelvo a ser nada y nada es volver a la oscuridad
regreso cargado de brisas negras infartos sombras
enfermo de la tierra que viaja ardiendo las formas
Fuego que podemos llamar con cuernos y lascivia
con olor a carne fuego metal seda sangre
Ese es el cuerpo que se desforma y muta
a medida que pasa por el fuego
a medida que ultraja las pupilas
y desborda su sangre
Puedo ver a dios en sus vueltas
en el calor de su fuego
Soy sangre movimiento piel fuego
me oigo en las oscuridades
oigo las campanas que resuenan en los árboles
me electrocuto con la marea de nuestros sentidos
bebo el vino de la carne
montón de chispazos
el cual amanso con un rayo
sabiendo que la muerte se hace próxima
Somos sordos internos
subsistimos con pizzas campos de fuerza miedos
sugerencias orillas puertos autopistas fiebres
La lluvia golpea la alegría
con dinero que gotea en los caminos
pero no oímos los labios succionando
las manos ahogando
y el oído cambia a veces el curso del barco
hacia lugares de vientos prósperos
y llamamos las páginas del destino
tiempo escrito planificado unido sabio
retrospectivo justo largo viejo
pasado presente futuro falso
El saludo del cigarrillo es un primer bocado
que ahoga la santidad
La virginidad se pierde con dolor en una cama
más vieja que la playa y enseña todo tipo de artes
que ahogan los olores
Veo mujeres saltando sobre cuchillos inventados alucinaciones cervezas
todo muere ahogado en la húmeda barra.
Entro por otra puerta y veo
el primer llanto de iniciación en el mundo
Sentado torpe débil herido
procuro contener las fuerzas con mis manos
bebo la sangre para hinchar mis ojos
y la carne fresca intima desnuda
dolorosa
arde sobre la playa
por que somos
esponja humores agua ciegos días todo
medusa saliva sal olores noche
mar ave peces demonios
sombras nada muerte
resurrección círculo
eterno retorno
Expulsamos olvido
nos destruimos abiertos como huracanes comemos muertos
Chacales llantos de juegos niño vencido
zamuros primer beso inocencia muerta
carroñeros mar en picada en alza en vida
Viajé al fondo
arena donde se dibujan los cuerpos
bullicio que invade nuestra infancia
virgen que nos guía a su lecho crecen las mareas
la virgen deja caer su mano se enrojecen las cimas
nos golpean los cuervos
ella nos enseña a sufrir
a no oír
a respirar fuera de nosotros
Nada salva
ni esa virgen que nos inició
ni la gracia del primer beso
ni el sabor de la pequeña muerte.
En ese mundo de impulsos indetenibles inevitables
llenos de vinos sangre
besos saliva lamidos
puertas bermejas con sabor a mareas de pieles
sumergidas en océanos profundos
y toda la fuerza del fuego que hace mover
los mares las aguas los cuerpos los barcos
en todos los lugares donde los impulsos dictan palabras.
Somos espejos nerviosos
que reflejan las manchas
de los sordos que se retuercen
y escriben las historias de furias
que descienden a nuestra atmósfera
nos hacemos fuego negro y nos consumimos
llevamos nuestros cuerpos a todos los lugares
imaginados e inimaginados
buscamos el escape la verdadera pureza
para romper el espejo
en donde se sacrifica nuestra bestia
y perdemos nuestra luz
misterio y cosmos
Mirar el fuego es unirnos en la cópula
escuchar los mares lentos
dormir los ojos y dejar que la bestia nos domine
es un sueño de verano tocado por la eternidad
ansia que nos devuelve nuestra naturaleza.
Hay un incendio en el cosmos de una mujer
estallan sombras desmayos cercanías
que se revelan en el desnudo
en la cima del pubis
se levanta un cielo de inundaciones
donde las sábanas la cama la piel
invaden todos nuestras sombras y velos.
Salto al abismo
para llegar a lo más profundo de la nada.