En el año 2020 la humanidad fue impactada con una pandemia, que obligo a todos los países, desarrollados y no desarrollados, pobres y ricos, a implementar medidas estrictas y fuertes como el aislamiento forzoso, el distanciamiento físico, el uso de mascarillas gel antibacterial. Los abrazos, las salidas al disfrute, los viajes quedaron paralizados.
Ha sido una experiencia muy compleja para niños y adultos, el encierro es difícil aparecen elementos negativos tales como el miedo y la ansiedad. Una recomendación es hacer una organización con horarios estables para así hacer sus rutinas diarias para una mejor normalidad y productividad.
Pero todo no es negativo y malo, ahora los padres pueden gozar más tiempos con sus hijos para asi conocerlos mejor y establecer vínculos más fuertes. La familia está más unida.
También se han propuesto a mejorar su apariencia física y su salud haciendo ejercicios físicos lo que en muy bueno además ayuda a la ansiedad y mejora la salud emocional. Algunos adultos y jóvenes se han dedicado a la lectura enriqueciendo así su intelectualidad y conocimientos.
Para vivir plenamente feliz en esta pandemia es recomendable tener un plan estructurado de actividades y rutinas, hacer ejercicios, leer un buen libro, ver una buena película, actitud siempre positiva esperando la normalidad como solíamos conocerla.