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autonomía:
Cuando el niño empieza con cuestionamientos es algo positivo, nuestra principal meta es lograr que nuestros hijos sean autónomos, se valgan por sí mismos.
Pero ese cambio suele ser duro ya que tenemos que readaptarnos a los nuevos comportamientos de los hijos.
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autoritarismo:
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Esto no es bueno ya que genera resentimiento y desobediencia a largo plazo, un niño hará caso se acostumbrará al castigo, al regaño, hará tareas luego del regaño.
Muchas veces el niño quiere hacer determinada tarea como le gusta hacerla y los padres evitan eso y quiere que la hagan a su manera el niño se puede enfadar porque no lo dejan hacer como le gusta, siempre debe haber un cuidado y respeto a ciertas tareas pero hablo de cosas inocuas.
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Muy condescendiente:
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Los padres acostumbran a sobre proteger, a sobre consentir a los hijos debido a temores y no lo educan de manera adecuada, y esto reafirma actitudes de rebeldía y hasta puede hacer que los hijos crezcan con actitudes agresivas. Debemos poner límites, pero siempre de la mejor manera.