Un día normal me levanto temprano ya que debo trabajar y debo ir a la oficina, hago todo mi proceso rutinario antes de tomar mi auto y acudir a mi deber. Trabajo para una empresa trasnacional y por ellos son muchos trabajadores en un mismo edificio y son más las personas que desconozco que las que conozco. Ese día soy uno de los primeros en llegar, mi oficina esta en el octavo piso y debo tomar el ascensor.
Al entrar la veo a ella, una pelirroja tan sexy que me ha dejado por un momento en shock, es totalmente perfecta de los pies a la cabeza, para mí es una total desconocida, nunca la había visto en el trabajo. Ella se da cuenta que la admiro de pies a cabeza y lo toma con total naturalidad, no se intimida ni se inmuta. Luego de admirarla entro en razón y recuerdo que debo trabajar, pero teniéndola a mis espaldas estoy tan nervioso que ni se cual es el botón que debo pulsar.
Pulso el botón que corresponde al piso donde esta mi oficina y a la mitad del ascenso se va la luz y quedamos atrapados sin poder salir, ambos nos sentimos un poco angustiados al no poder salir, pero no nos queda de otra que esperar. Pasan un par de horas y comenzamos a interactuar un poco, pero ya en el fondo ambos sabemos lo que deseamos. La luz es escasa en el ascensor pero logramos vernos y detallarnos centímetro a centímetro.
Ella comienza a mirarse frente al espejo y adopta una pose sexy y yo entiendo la insinuación, me lanzo sobre la pelirroja y comienzo a besarla por el cuello mientras mis manos tocan con cierto salvajismo y desespero sus senos, la volteo y la comienzo a besar mientras la ropa sale volando por todos lados, en un par de segundos estamos completamente desnudos. Comienza a besarme por el cuello y va bajando por mi abdomen hasta llegar a mi pene, comienza a hacerme sexo oral y me mira fijamente a los ojos con sus anteojos que solo hacen que me excite más, la levanto y recuesto sobre el vidrio del ascensor mientras hay una penetración completa entre besos y aruños de su parte, sus gemidos son tan excitantes que siento que puedo seguir por horas sin acabar. Va una hora desde que comenzamos a tener sexo y siento que nos falta aire por estar en un espacio confinado pero no deseamos parar, ya siento húmeda su vagina y sé que ha acabado ahora es mi turno y se lo digo al oído, ella sutilmente se arrodilla ante mí, comienza hacerme sexo oral hasta hacerme acabar.
Luego de terminar una sesión de sexo salvaje tan deliciosa con esa pelirroja llego la luz y el ascensor comienza a funcionar, vamos subiendo a nuestros trabajos y mientras lo hacemos nos damos nuestros números de teléfono pues sabemos que esto apenas acabar de empezar.