¡Que lindo fuera si pudiera entrar
en lo mas hondo de tu bello ser!...
para empaparte de mi querer,
y cuanto jamas... puedas olvidar:
¡Besos con calor de fuego,
caricias con color a rosas,
mimos... sobre todas las cosas!...
en fin. Con todo lo que yo tengo:
¡De corazón... las alas que laten,
de mi mente... un sin fin de sueños,
de mi maldad... lo mas pequeño,
y de mi amor... anhelos que canten!...
Sembrar en tu pecho cuanto te guste
del contagio de mi cariñp!...
Y yo... sentirme igual que un niño
con un juguete que no lo asuste...
¡Y que sienta los latigazos
de la furia de tus deseos!...
¡y que en tu lecho demos paseos
como perdidos en el espacio!...
Y luego... venga la otra noche
con su carga provocadora,
¡Y vibre gemidos por muchas horas
con la fuerza de tu derroche!...