Esa es la pregunta que me hago cada día.
Una carrera sin meta, acontecer de la mayoría de los que vivimos en Venezuela.
¿Detrás de qué corre cada cual?
¿Detrás de qué corres tú?
¿Vives con amargura o vas tendiendo la mano y buscando ese pedacito de belleza que sobrevive en cualquier rincón?