Venezuela con una población pasando trabajo gracias a un régimen que no pega una en lo económico, lo político y en lo social; vive dentro de una completa anarquía, miseria, corrupción y delincuencia.
Venezuela con un récord gines en la desaparición de miles de empresas, en el empobrecimiento de la población y en el aumento de la indigencia. Tiene la hiperinflación más alta del mundo y entre la falta de producción y el incremento diario de los precios hace imposible que la población salga adelante.
Una crisis alimentaria que lleva a las personas a realizar maratónicas colas en los supermercados y abastos con la esperanza de llevar algo para sus casas. Así, como familias de bajo recursos hurgando dentro de la basura para poder vivir.
De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud, la desnutrición infantil en algunas zonas de Venezuela ha alcanzado un nivel de crisis humanitaria. Aunado a esto, se tiene un sistema de salud empobrecido y una carencia de medicamentos que profundiza más la situación de emergencia social.
Lo más impresionante, es que este régimen que dirige a Venezuela, no acepta ningún tipo de carencia y menos una crisis humanitaria.
Ante esta situación, se anuncian paquetes y paqueticos económicos y sociales improvisados, que ni LUCIFER aplicaría en el infierno.
Es triste decirlo, pero es la verdad, Venezuela está sometida a las imposiciones de un régimen que lo que busca es adueñarse de las riquezas del país y hacerle creer a los ingenuos, que aun existen, de que el país va por buen camino.
Este tenebroso panorama tarde o temprano tendrá su fin y este fin llegara cuando los venezolanos digan: NOOOOO, YA BASTA DE MISERIA Y HUMILLACIONES y asuman el reto y el riesgo de apostar por una Venezuela prospera y sin políticos corruptos.