Es una crisis inducida por ideologías o por ignorancia, quizás es por las dos, el resultado es el mismo, se percibe un ambiente de frustración, rabia, asombro, miedo y mucha tristeza en toda la población. Con una decadencia en todos los servicios básicos (agua, racionamientos de luz, aseo urbano, internet, por mencionar algunos). Ni hablar de la inseguridad. Con una inflación más alta del mundo que destruye la capacidad de comprar de las personas, con una escasez galopante que lleva a realizar grandes colas para poder adquirir medicamentos, alimentos o cualquier artículo de primera necesidad. Sin billetes ni monedas para poder pagar. Cada día la calidad de vida del venezolano va en detrimento. La situación cada vez es insostenible lo que ha llevado a muchos a abandonar el país en busca de mejores oportunidades.
Con dolor y tristeza se puede ver como se nos desbarato la vida, se han ido del país un valioso capital humano, primero se fueron los que más tenían llevándose a su familia y patrimonio, seguido de un gran número de los mejores profesionales y los más jóvenes. Ahora se están yendo los demás, dejando un gran vacío entre los que se quedan y los que se van. Nuestro país está en terapia intensiva, debemos buscarle cura a su enfermedad, sabemos que no es fácil, pero no lo dejemos desangrar. Vamos todos unidos enfoquémonos en coser sus heridas y ayudémosles a sanar.
Debemos entender que en la unión esta la fuerza, que nacimos para ser libres, que el retorno del país así mismo es a través de su conciencia, es por ello que debemos unirnos alrededor de un ideal y un sueño y luchar por él, buscando el despertar del venezolano para el reconocimiento de sus virtudes. Entender que el mayor problema que tenemos no es material, el problema es mental y emocional. Cambiemos el paradigma y conectémonos todos por una misma causa y salvemos a Venezuela. Muchos venezolanos seguirán yéndose del país, pero quienes se quedan debemos mantenernos conectados todos por una misma causa, teniendo propósitos firmes y desafiantes que sean capaz de acabar con tanto conformismos y visualicen el mundo de oportunidades que tenemos en nuestra amada Venezuela, ya basta de lamentarnos de lo que teníamos y ahora ya no lo podemos tener, de culpar a los demás por las adversidades que estamos pasando los venezolanos, deténganse a pensar un poco porque ocurren todas estas situaciones, que es lo que hicimos mal y enfoquémonos en buscar la solución, teniendo presente que estos es circunstancial.
Dejemos a un lado esa viveza criolla que tanto nos caracteriza y asumamos con responsabilidad este gran reto de sacar a Venezuela adelante, siendo cada día mejores personas y unámonos a construir ese cambio que tanto anhelamos. Ojo construyámoslo porque nadie no los puede dar, ¿cómo lo lograremos? Pues… logrando una transformación social desde el ser, utilizando la educación para formar personas que sean capaces, en cooperación con otros, de construir el orden social que hace posible la vida digna para todos.