Hoy estoy muy feliz de saludarles y desearles buenas vibras, como siempre! Últimamente estoy en un proceso creativo bastante acelerado en comparación a muchos meses, la musa la tengo a mil, y en esta ocasión me atrevo a contarles que estoy inspiradísima con la fotografía, una de las pasiones que tengo desde hace muchos años y que por fin me estoy dando la oportunidad de estudiar!
Cuando me mudé a Barquisimeto, una de las cosas que me hechizó el corazón fue la cantidad de cosas bonitas que tenía la ciudad. Aspectos coloniales, matas por doquier, un cielo muy grande y unos crepúsculos maravillosos. Algo que los pocos equipos audiovisuales que tengo no podían ignorar por nada del mundo, prometí fotografiar todas las cosas que me cautivaran y guardar de recuerdo cada instante.

La casa del teatro andante, Barquisimeto.
Apenas me mudé pasé por un proceso de autodescubrimiento, donde implementé el pensamiento del sentir y el apreciar, y debo decir que encontré mi nicho en tres cosas que actualmente me dan vida: la música, la fotografía y la literatura (la literatura empírica y torpe, esa literatura basada en la poca experiencia y en el exceso de musas). Es tan simple como que no puedo vivir sin ninguna de ellas.
Ahorita tomo fotografías de todo (no importa si salen bien o mal, pero en un principio intento que queden lindas porque mi objetivo es practicar), es por eso que siempre acoso a
Hive account@exzorltg con preguntas y opiniones.
Desde que soy pequeña siempre me ha llamado la atención el teatro, la actuación. Cuando era niña escribía incluso obras de teatro (por supuesto, en un formato muy de niña, sin tener lineamientos claros de cómo se escribian obras) y las hacíamos en el colegio para determinadas fechas o determinados eventos. También me encantaba la idea de actuar y entrar en otro personaje, salir de mí un rato para darle cabida a otra personalidad y a otra mirada.
En Caracas siempre me rehusaba a hacer cosas, pero me prometí a mí misma que si me mudaría de mi ciudad, debía llevar con orgullo las cosas que me apasionaban y estudiarlas, animarme a hacer toda esas cosas que nunca hice por límites tontos, por miedo o por el ruido de la ciudad.
Ya con casi 3 meses viviendo acá, decidí que debía empezar a explorar más cosas: estudiar música de nuevo, aprender más sobre fotografía y vídeo y dedicarme a esa pasión frustrada: ¡el teatro! es por ello que me inscribí en un taller de teatro en teatro andante, clases de teatro ubicadas en una casa preciosísimamente colonial (la de la primera foto), lo que hizo que me enamorara más. Le tomé muchísimas fotos a la casa porque quedé enamoradísima

Yo sentía que esta casa tenía magia. Había arte por todos lados, la estructura era preciosa y estaba llena de recuerdos preciados

Me preguntaba cuánta gente había pasado por esta casa...

En la parte más soleada (por decir, el patio) es donde se ensayan las obras de teatro. Dos a veces a la semana se está ensayando el musical de Jesucristo superstar <3

Mi profesor se llama Ramón Díaz, tiene más de 20 años haciendo teatro, también es músico!


¿Me van a decir que no es una casa hermosa?



Una foto mía después de clases
Mientras iba camino a casa, descubrí más maravillas de Barquisimeto:


Me encanta esta ciudad!
La clase de teatro fue excelente, incluso estoy buscando aplicar todas estas técnicas para mis presentaciones de canto y mi técnica vocal. Apenas fue la primera clase y quedé entusiasmadísima! Es demasiado sabroso hacer las cosas que me apasionan y quitarme los miedos <3
¡Gracias por leer! Nos vemos en otro post <3
