La oposición colaboracionista del régimen (Mesa de la Unidad Democrática) es oficialmente una organización sin objetivo ni rumbo alguno. La nueva propuesta que traen ante la crisis política, económica y social del país es pedirle al dictador que lleve a cabo unas elecciones limpias. Se trata de una solicitud recurrente por parte de la MUD, que una y otra vez ha insistido en participar de las elecciones fraudulentas que el régimen convoca para hacer que en Venezuela existe democracia, solo por llamar a elecciones, aunque sean manipuladas.
Para empeorar más las cosas, la propia MUD ha afirmado que está dispuesta a entrar en un nuevo diálogo con la narcodictadura que le permita negociar algunas condiciones para poder postularse, luego de que su tarjeta de partido fuera anulada, para ni siquiera poder inscribirse ante la oficina electoral de la dictadura.
Ya en el pasado la MUD había formado parte de procesos de diálogos, todos fallidos. El más reciente se produjo en República Dominicana y entre el 2014 y el 2017, similar a las anteriores mesas de diálogo instaladas también en su momento. En todos y cada uno de los escenarios, esos “diálogos” sólo sirvieron para permitirle al régimen calmar la actuación de la comunidad internacional o debilitar procesos de protestas.
El régimen de Maduro, efectivamente ha usado los diálogos como un mecanismo para zafarse de situaciones difíciles, haciendo así honor a la vieja frase de Lenin: “Nosotros dialogamos con los enemigos que hemos jurado destruir, solamente cuando carecemos de la fuerza necesaria para abatirlos; cuando seamos más fuertes, entonces los destruimos”. Es un juego al que la MUD se ha prestado una y otra vez, en su afan de permanecer legitimando el sistema comunista que gobierna en Venezuela.
Precisamente por esa naturaleza esquiva, manipuladora y fraudulenta de la MUD, Rumbo Libertad se ha opuesto desde el principio a participar de cualquier intento de diálogo, así como también lo hizo con las fracasadas e ilegítimas elecciones del pasado 20 de mayo. La única manera de hacer que Venezuela recupere su libertad es sacando a Maduro del poder e instalar un gobierno de transición, para el cual los libertarios han dicho, que no se convocará a la MUD, ya que durante los veinte años de chavismo, ha sido parte del problema que ha llevado al país a una catástrofe humanitaria