La vida es como una fogata.
Primero tienes que armar una base, buscar las piezas necesarias y empezar a construirla de cero.
Buscas la forma correcta de empezar tu base, y enciendes. Ahí es cuando comienza lo complicado.
Tienes que hacer qué el fuego tomé las ramas, tienes qué hacer que se encienda, prestar atención a cuales son las partes en donde hace falta más oxigeno para que termine de agarrar el fuego.

Una vez qué todo esta encendido, lo importante es mantenerlo, no puedes colocar muchas hojas o ramas de árboles ya que puedes "ahogar" el fuego. Pero tampoco debes dejarlo sin nada, ya que eso provocará que este se extinga; se apague. Se trata de mantener un equilibrio.
Hay que mantener el fuego, cada cierto tiempo colocando la cantidad justa de ramas y hojas, cada cierto tiempo moviendo las brasas.
Así es la vida, hay que construirla desde cero y mantenerla en equilibrio, moverla, no dejar que se apague.
