Aprendí desde la escuela a conjugar los verbos
y los he hecho míos en primera persona
Yo quiero, utilizando como sujeto al corazón
Yo amo, como verbo fuerte de mi alma
yo rio, yo gozo, como paz de mi espíritu
y aunque me resista a querer utilizarlo
hay momentos de su uso inevitable
El yo sufro que acompaña a la tristeza