Como integrantes de esta comunidad o grupo virtual, por lógicas razones de cortesía, casi siempre, nos saludamos al iniciar un post, fundamentalmente en las denominadas presentaciones de los participantes. Allí he observado la aparición de diferentes formas léxicas para dirigirnos a los otros miembros de esta genial red en español: steemians, stemianos, steemianos, estemianos, steeminianos, steeminianas, steemitiense, unidades sustantivas derivadas todas de la palabra inglesa steem. Con seguridad, debe haber otras formas transitando esos caminos…
En principio, sin pretensiones de realizar un análisis exhaustivo, quiero acercarme al significado de esta palabra y luego relacionar la formación de su gentilicio en la lengua inglesa y en la española; posteriormente, hablar de su probabilidad de permanencia en nuestra lengua.
Steem es el nombre dado a la criptomoneda con la que se basa casi toda la negociación en términos económicos de la plataforma Steemit. Gramaticalmente, se trata de un sustantivo que ha originado otras formas léxicas en inglés, hasta ahora sin traducción para los usuarios hablantes del español, como las dos que cito a continuación: steemdolar —también conocido como sbd (steem backed dollars: dólar basado por el steem), el activo de igual valor monetario que un dólar americano—; steempower (sp, o poder que tiene un usuario en la red social). Esta base léxica (steem), junto con el pronombre inglés it (que significa ‘eso’) conforman la palabra steemit, otro sustantivo, cuyo significado bien podría deberse a un juego lingüístico: notemos la igualdad de sonido de steem con esteem, que significa ‘estimar’ o ‘valorar’ (actividad que se realiza en esta red social mediante el ‘upvote’ o voto como “curadores” de posts). Podría decirse que el significado de steemit apunta a ‘valora eso’ o ‘valóralo’. Además, coincidencialmente, steam es el nombre de otra plataforma de juegos en la cual sus usuarios, de igual modo que aquí, reciben recompensas monetarias por su actividad lúdica, es de hacer notar que la palabra en cuestión también tiene igualdad fónica con steam, que significa “emitir vapor” (o “marchar con vapor”) y esto está en estrecha relación con el logo identificador de este grupo de red digital:
En el idioma inglés se utilizan diversos tipos de sufijos, pero aquí solo nos interesa señalar esencialmente a -an o -ian, que ocupan lugar importante entre los más usados de esa lengua, y que aparecen adosados en los siguientes topónimos, sustantivos o adjetivos, según sea el caso de aparición:
América > american (americano) o americans (americanos)
Bolivia > bolivian (boliviano) o bolivians (bolivianos)
Haití > haitian (haitiano) o haitians (haitianos)
Entonces, de la misma manera que en esos ejemplos, en la formación de steemians se enlazan la base léxica steem- y el sufijo –ians para originar este sustantivo inglés que está siendo usado también por los hispanohablantes, con el mismo significado: provenientes u originarios de un lugar llamado Steem; y es susceptible de aparecer en frases del tipo: “¡Hola, steemians! Les saluda…”. Por los momentos, desde mi punto de vista, es steemians el gentilicio más utilizado por los usuarios de esta red. Esto podría deberse a que algunos prefieren mantener la forma inglesa y a no arriesgarse a utilizar una españolizada.
No obstante, muy cercana a ella en cuestión de su uso, nos encontramos con steemianos y ―debido a su igualdad fónica― sus variantes stemianos, estemianos, esteemianos, steeminianos, steeminianas (estas dos últimas con aumento silábico). Steemianos ha sido formada del mismo modo que hemos construidos otros vocablos a partir de raíces o bases inglesas anexándoles morfemas de flexión verbal o nominal del español, siempre categorizadores, tal como nos valen en nuestra lengua. Así han convivido entre nosotros términos lingüísticos relacionados con el mundo virtual, por ejemplo, algunos de ellos ya registrados por la RAE:
twitter > tuitear, tuitero, retuiteado,
blog > bloguear, bloguero, blogueado,
log in > loguear, logueado
snob > esnob, esnobista, esnobismo
scan > escanear, escaneo, escaneado,
post > postear, posteo, posteado
El caprichoso gentilicio, en su acepción más común, se utiliza para nominalizar a los habitantes de una comarca, ciudad o pueblo, y a los integrantes de un grupo, como es en nuestro caso. La formación de los gentilicios se lleva a cabo, en lo fundamental, por el procedimiento de sufijación; en esto no hay normas o reglas extremadamente estrictas o cerradas y, por eso, en muchas ocasiones, la selección del sufijo, lexicalizadores de por sí, es antojadiza o ‘antojosa’, como decimos los venezolanos.
La morfología léxica en español indica que los sufijos -ano y -iano, con sus variantes femenino y plural, se añaden a un interminable número de gentilicios (generalmente en topónimos que indican procedencia de lugares, pueblos, países o continentes), como venezolano, mexicano, sevillana, italiano, boliviana, entre muchos otros. Derivada de la base steem, y no de steemit, esta forma lingüística steemianos/steemianas es aceptada perfectamente por nosotros y la traducimos ―tomando en cuenta las consideraciones señaladas arriba― como palabra que significa ‘valoradores’ o, mejor aún, ‘curadores’ pues representa una de las tareas llevada a cabo por los usuarios en esta red, como en el Arte en general. Es decir, según mi observación, la españolizada steemianos va cuerpo a cuerpo, cabeza a cabeza (como se dice en el argot hípico), en términos de paridad, con steemians.
¿Qué ha sucedido con la formación de steemitiense? Debo indicar que solo encontré un ejemplar en los post leídos. La derivación se realizó a partir de la base steemit y se le añadió el morfema sufijal -iense (variante de -ense), muy utilizado en nuestra lengua en la estructura de derivados gentilicios; veamos su aparición en: Almería>almeriense, Canadá>canadiense, París>parisiense.
¿Qué probabilidades de permanencia entre los hablantes pueden tener las unidades léxicas señaladas aquí como gentilicios provenientes de steem o de steemit? ¡Todas! Porque, en principio, estarán restringidas al mundo virtual, pero luego saltarán las cercas y volarán como antes lo hicieron las que les antecedieron, sobre todo si no tienen una palabra equivalente en español. Como usuarios de esta lengua hacemos un proceso de selección, precisamos cuál es el término que más nos gusta, cuál es el más conveniente o apropiado para comunicarnos. Por supuesto, este uso dependerá del ámbito, como ya se ha señalado, pues el hablante siempre expresará su voluntad o albedrío en la escogencia de los términos, en la adecuación de éstos para expresar sus ideas. Hay una pluralidad de constituyentes (morfológicos, fonéticos, entre otros) que intervienen en este proceso de formación de palabras y, por ello, no se puede establecer una camisa de fuerza porque, prácticamente, no hay imposición de reglas, salvo las que el uso cotidiano va determinando. Así podríamos encontrarnos también con *steemités, *steemital, *steemitón, *steemitita, *steemiteño… A través de su formante terminal o morfema de flexión, aplicamos en este proceso de lexicalización las desinencias propias del español, puesto que es nuestra lengua referencial, lógicamente; y ―algunas veces― los hablantes llegamos hasta al extremo de causar escándalos como está sucediendo actualmente con el dúo portavoz y portavoza. ¿Se trata de una formación irónica? Tal vez…
Steemado amigo, ¿cuál gentilicio de los referidos aquí prefieres tú?
Para la realización de este post, he consultado también los siguientes libros:
- Martínez Amador, Emilio (1985). Diccionario gramatical y de dudas del idioma. Barcelona: Ramón Sopena.
- Almela Pérez, Ramón (1999). Procedimientos de formación de palabras en español. Barcelona: Ariel. Ariel Practicum.