Ciudad Ojeda fue fundada el 19 de enero de 1937, con la finalidad de albergar en tierra firme a los habitantes de la población de Lagunillas de Agua, ya que vivían en condiciones deplorables (palafitos en mal estado), debido a la ocurrencia de un gran incendio que se produjo en el lugar, esta ciudad que comenzó con una población de 22 caseríos poco a poco se fue poblando hasta llegar a ser la gran ciudad que es en la actualidad, la cual se identifica por su calidad humana, con personas de buen corazón, es un lugar acogedor y de cálido sentir, para todo aquél que la visite, su gente, su cultura y su idiosincrasia la caracterizan.
Para abastecer de agua a su población que cada vez era más grande, se decide construir un gran tanque para el almacenamiento de este vital liquido, en el año 1962 fue culminada la obra, era de forma cilíndrica, de 42.5 metros de alto con una circunferencia de 50 metros, con esta estructura se solventaría el problema del agua en la región, pero al percatarse de una leve inclinación que tenía el tanque lo hacía muy peligroso para la comunidad, por lo tanto fue relevado de su objetivo principal. Debido a ésto se le buscó otro fin a la estructura.
Al transcurrir el tiempo el economista Edison Martínez se le ocurrió la idea de convertir este enorme cilindro de concreto fallido en una obra de arte pictórica para el año 1991 que pasaría a convertirse en el año 1993 en un símbolo de regia tradición cultural de nuestra Lagunillas creciente, el cual lleva por nombre el Gran Mural de Ojeda o El Mural Más Grande, que forma parte importante de la ciudad.
Es la primera obra de arte urbana creada en el estado Zulia, fue diseñada y dirigida por el gran artista plástico Manuel Vargas y otros colaboradores, en ella se usaron 200 tonos de pintura poliuretano de diferentes colores y 800 galones de pintura de distintos tonos, en la parte interior del tanque se creó un salón para usos múltiples con capacidad para 150 personas y unas oficinas las cuales son habitadas por el personal de la fundación cultural de Ojeda 2000 que fue la encargada de su creación y ahora suministra el mantenimiento del mural.
Su espacio interior es de 120 metros cuadrados, se realizaron oficinas y varios anexos exteriores e interiores, posee una plaza y áreas verdes, a diario es visitado por diferentes personalidades para visualizar la majestuosa obra y para presenciar diferentes actos sociales que se realizan en dicho salón.
¿Quién pensaría que de un error humano se crearía una obra de arte? La cual es hasta el momento el mural más grande de Latinoamérica, se convirtió en un complejo cultural y ha servido de inspiración para muchos artistas.
Estamos sumamente orgullosos de todos aquellos artistas que participaron en este hermoso trabajo, regalándonos a todos los citojenses una cultura urbana desde el punto de vista artístico, ya que la belleza está en los ojos de quien la mira.