Con todo el dolor de mi amor, limpie y organice el lugar que yo merecía,
deje atrás mi niñez, mi querida inocencia,
y clavé en mi corazón la espina del recuerdo para que el dolor mantenga la barrera entre tú y mis sentimientos,
entre el agua salada y las heridas.
Es que su cara... su cara, es la manifestación dramática de algo hermoso,
y sabes que no es un sueño porque no puedes soñar con un rostro que nunca llegaste a ver.
Es real, y lamentablemente hermosa,
real porque golpea mis ojos,
y lamentable porque es algo que no se puede tener.