Muchos dicen que un perro es "un simple animal”.
Pero algunos de los recuerdos más felices de mi vida los he pasado junto a "un simple animal”.
Ese "simple animal" ha pasado horas haciéndome compañía, y sabe alejar la soledad.
En los momentos más tristes, esos "simples animales" saben aparecer para hacerte sonreir, para hacerte saber que no estás solo.
Si eres de los que piensa que un perro es un “simple animal”, puede que también veas los colores del atardecer como "un simple crepúsculo". Pero para mí, “un simple animal”, me hizo conocer la verdadera escencia de la amistad, me hizo conocer la felicidad pura y genuina de "un simple animal" al encontrarse con su dueño . “Un simple animal” puede dar un ejemplo de paciencia y compasión para que todos seamos mejores personas.
Un "simple animal" puede alentarte a salir de tu casa a disfrutar de los colores del exterior. Así que no, no es un "simple animal", es la viva expresión de la esperanza y del amor, del respeto, de la entrega incondicional, de un frenesí de alegría. “Un simple animal” Puede sacarte de el estrés, de la ansiedad y de un encierro mental, más rápido que cualquier psiquiatra.
Así que no, no es un "simple animal", sino precisamente aquello que evita que yo me convierta en un "simple humano".
Ya sabes que cuando alguien diga la frase “es sólo un perro”, solo sonríe porque ellos “simplemente no entienden" que son ángeles que ladran.