Ayer estuve en Naricual llenando unos peroles de agua. Hay un problema serio con el agua aquí en la zona.
Aproveché de montarme en una mata de mamón a comer algunos mamones, porque están muy buenos. He hecho esto varios días seguidos. Me ha llamado la atención un pequeño avispero que está en una de las hojas. Hoy quise tomarle una foto pero todas las tomas salieron desenfocadas. Se ve que no conozco esta cámara, que es del celular de mi hermana.
La curiosidad que me producían estas avispas es que parece que no importaba cuán cerca yo estuviera, ellas no se molestaban en molestarme. Yo sé de avispas, y había algo fuera de lo común en éstas. Si la rama se mueve más de lo normal, debería levantarse un grupo de ellas, revisar la zona y poner a raya el elemento perturbador. Aquí yo agarraba mamones que estaban pegados del avispero, y ellas se movían pero no volaban.
Yo he aplastado, con mis manos, un avispero lleno de avispas sin que quede ni una sola avispa viva. Si corro me pican. Si destruyo todo su arsenal, no van a tener con qué herirme. Tuve compasión de ellas. No eran una amenaza. Incluso pensé que no tenían una casa más grande por lo flojas que eran.
Meditando en esto, de pronto sentí que alguien estaba estremeciendo la mata. Miré hacia abajo y no vi a nadie, había muchas hojas en medio. Recuerdo que grité: -¿quién es?
Temor y Temblor
Entonces levanté la vista y vi que todo estaba temblando. Así que me agarré fuerte pues la cosa se extendió largos segundos. Escuché a mi mamá gritándome para que me bajara, pero yo me sentía más seguro ahí donde estaba. Pensé algo así como: "este temblor no va a arrancar la mata de raíz, y yo estoy demasiado bien agarrado". Hasta divertido era el paseo...
Más tarde me enteré de la magnitud del sismo que al parecer tuvo epicentro en el estado Sucre. No sé por qué no puedo evitar asociar el temblor con las avispas a las que yo estuve estremeciéndoles la rama y al final decidí no aplastarlas.
Créditos del texto e imágenes: Amaponian Visitor ()
(La última imagen es de Google)