El amor es natural, nacemos para ser felices, para vivir a plenitud, para albergar aquellos sentimientos que nos generan tranquilidad y sobre todo paz. El amor viene de Dios y nace de lo profundo de nuestra esencia.
Amar nos lleva siempre a ver lo positivo y maravilloso de nuestra existencia.
Fotografía tomada desde un lugar cualquiera de villa de Cura... tomada con mi galaxy s3
Partiendo de lo anterior expuesto, les invito como educadora a trabajar en nuestras aulas desde el amor, la tolerancia y el respeto; si enseñamos desde el amor no habrá cabida para el odio y la maldad. Educar desde el amor nos hará libres y hará libres a quienes nos siguen, recuerden maestros que somos el pilar fundamental sobre el que se edifica el futuro de la humanidad.
Imaginemos un mundo edificado con amor y para el amor...
No necesitaríamos más, lo demás viene por añadidura.
En un mundo desigual, de guerras en diversas índoles se hace indispensable abrir las puertas del amor, seamos portavoces siempre de palabras que construyan y que permitan sacar las potencialidades de cada uno.
Y no olvidemos que:
Para muchos, la escuela, es el refugio maravilloso ante el tormento de la calle y el hogar.
Para muchos la escuela es, cobijo y hermandad.
Para muchos, la escuela, es el hogar.