Puedo imaginarme la inmensa cantidad de variados y únicos tipos de flores que existen en el mundo, sin embargo, mi elección siempre será una clásica rosa. Una elección un poco cliché, se que podrán pensar.
La rosa siempre fue especialmente bella y simbólica a mis ojos, es la flor preferida de mi madre. Cada cumpleaños o fecha especial todos sabían que ella prefería un gran ramo de rosas a cualquier otra cosa… Mi madre trabaja en distintos lugares, es muy querida por muchos, así que desde pequeña pude deleitarme con una exagerada cantidad de arreglos florales que llegaban a nuestro hogar, siendo por supuesto la estrella principal de estos arreglos, las rosas.
Los rosales son arbustos o trepadoras, son generalmente espinosos y la variedad de formas y colores que pueden presentar es abrumadora. Sin embargo, aun así, una rosa siempre es una rosa, su color puede cambiar, puede encontrarse en un pequeño arbusto en el suelo o enrollada en las alturas, puede ser pequeña y delicada o grande y fuerte… Y aun así, siempre la reconocerás como una clásica e imponente rosa. Tiene la capacidad de preservar su pura esencia, pero sin conformarse con ella y llevándola siempre un paso más allá.
A lo largo de la historia se le han otorgado distintos significados, especialmente acorde al color que presenten, el blanco representando pureza, el rosado juventud y por supuesto la rosa roja, siendo uno de los más significativos símbolos del romance y el amor.
Se cree que son originarias de Asia, sin embargo son capaces de crecer casi en cualquier parte del mundo, lo cual quizá podría ser un factor contribuyente a la razón por la cual es una flor tan popular y usada, además de por supuesto por su bella imagen y su encantador aroma.
Teniendo estas características en cuenta, es una flor realmente admirable y que ha sido capaz de no solo ser encantadora a un nivel sensorial, sino a un nivel simbólico en el que el regalo de una sola de ellas puede llevar un increíble peso emocional y significativo.
Los años me han ofrecido muchos más tipos de flores, sin embargo, nunca ninguna a significado tanto para mí. Es una flor que me inspira a ser como ella, que me recuerda a mi infancia y en la que veo a mi madre reflejada, factores que hacen y siempre han hecho de la rosa, mi flor predilecta.
Todas las fotos son de mi autoría y fueron tomadas en el Parque Rosedal de Palermo - Buenos Aires