Abro los ojos y cuento hasta diez.
Tu voz de despertador,
tu risa de almuerzo
y tu abrazos todo el día.
Tu eras ese barco en ruinas
que nadie se atrevería a visitar
por miedo a lo que se encuentre dentro.
Y yo, la niña rota y curiosa que cree en la magia.
Por suerte nos topamos,
y convertimos la magia de los cuentos en verdad.
Ahora cuando me peguntan
”¿Crees en la magia?”, te miro y sé la respuesta
y tú también la sabes,
Pero solo los afortunados,
son capaces de verla.
Y yo contigo, la vivo todos los días.
Y escucho al principito susurrar en mi cabeza:
“He aquí mi secreto, que no puede ser más simple : sólo con el corazón se puede ver bien; lo esencial es invisible para los ojos.”
y qué afortunados somos de tenernos
y de vernos,
y de seguir creyendo.
Autora: @Andreaconletras
More like this in my blog: https://pocasletrasymuchoporsobrevivir.wordpress.com/