Buenos días a todos. Hoy quiero compartirles un delicado poema en prosa que forma parte de mis nuevas composiciones.
Un final no siempre es el fin de todo, también es el comienzo de cosas nuevas, son cambios, es el principio de algo mejor. Y heme aquí, caminando por las calles de la soledad cerrando un ciclo e intentando abrir otro. ¡Sí, nuevos ciclos de vida!
¿Qué pensabas? ¿Que yo me iba a quedar toda la vida esperando por ti?
Que equivocado estabas, no merecías tanta condescendencia; no pensaba marchitarme como las últimas rosas que me llevaste al pasar de los días, aquellas que usaste como escudo para pedir perdón por milésima vez.
¿Qué imaginabas? ¿Que cada vez que quisieras me tomarías y luego me dejarías en el momento que más te conviniera? ¡Qué tristeza por ti! No merecías tanta tolerancia; no pensaba seguir siendo el plato de una segunda mesa que a veces se quedaba servida, que se enfriaba al igual que este amor que utilizaste como capricho.
¿Qué pretendías? ¿Que yo en un acto de sumisión perdonara tanto maltrato a mi corazón? ¡Qué lástima por ti! No merecías tanta pureza; no pensaba permitir que mi corazón siguiera siendo víctima de tu maldad. El tiempo pasó, perdiste tu oportunidad, perdiste más de lo que podrías imaginar. ¡Perdiste!
Este final no es el fin de todo, ¡Es mi momento! Este final es el principio de algo nuevo para mí.
Autora: Ana C. Rivero F. - Venezuela ()