
Estos días tendré la suerte de poder apreciar un país por segunda vez en mi vida. En esta ocasión estoy en un momento diferente de mi vida y con un estado mental totalmente contrario a la primera vez que visité Guatemala.
En mi primer visita a este selvático, religioso y (acogedor y buen anfitrion) país, mi intención al explorarlo fue 100% aventurera y de vivir el mayor número de experiencias posibles con un presupuesto reducido al punto de la exageración. Por decisión propia aprendí a vivir en un estado contínuo de escasez y esfuerzo constante. Guatemala me enseñó que soy capaz de lograr mucho con poco, a que no estoy hecho de cristal y puedo recibir varios golpes antes de quebrarme, a que aunque la vida es complicada cuando estas fuera de casa, depende de ti mismo cambiar tu realidad.
Mis experiencias en Guatemala van desde un hospital con una posible fractura de espalda, una pistola apuntandome directo a la sien, fiebres de 39 grados sin dinero para medicinas, el primer corazón que rompí al decidir continuar viajando en lugar de quedarme con ella, hasta vivir con una familia Guatemalteca de 6 hijas mujeres.
Mi aventura Chapina se trató de aprendizaje y autoconocimiento a través de arriesgar mi vida lo más posible y aventurarme en cualquier oportunidad, sin embargo, esta segunda vez que vengo es diferente. En aquel entonces Guatemala era el 4to país que visitaba pero sin duda, fue el primero en el que mis planes y objetivos cambiaron por completo más de una vez; todo lo que tuve que vivir en esos 40 días que, prácticamente fui un local - o al menos así lo sentí, quizás estoy (delusional), fue un parteaguas en mi vida, y ya sea bueno o malo, influyó en quien soy yo hoy en día.
Esta vez llego a Guatemala con una meta específica, más de 20 sellos en el pasaporte y una mentalidad diferente. Ya no tengo que demostrarme a mi mismo de lo que soy capaz, eso ya lo conozco, también conozco perfectamente mis límites y no pienso ponerlos a prueba - al menos no ahora, ya habrá otras oportunidades. Aún tengo mucho que aprender y crecer, pero me siento un hombre muy diferente al que entró por la frontera Noreste la primera vez.
No sé que esperar de esta visita, el proyecto que tengo preparado para este mes involucra tener que visitar de nuevo todos los lugares que ya conozco, pero enfocarme en explorarlos desde otra óptica. Me da curiosidad el darme cuenta si realmente son como los recuerdo, como los idealizo, como los relaté en aquellos posts que escribí cuando comenzaba en steemit.
Hay una frase que no recuerdo quien la dijo, o si la leí en algún lugar o simplemente me la inventé pero la tengo muy grabada en la mente: "Los lugares y las personas no cambian, es nuestra percepción y estado mental lo que los hace verse diferentes"
Bueno, es momento de comprobar la veracidad de esta frase, no voy a decir que no ansío averiguarlo, lo que si diré es que deseo que sea mucho mejor de lo que espero. Ojalá mi capacidad de asombro, espero poder disfrutar al máximo y no tener que decirme más de una vez a mi mismo...