Al terminar el Steem Fest tenía dos opciones, bueno, quizás tres: Regresar a Moscú donde varias Rusas adorables esperaban conocerme (sí claro); viajar a Rumania con Guyfawkes4-20 y Celestal; o moverme a España con Zlatan-spielberg.
Terminé por no hacer ninguna de ellas. Decidí quedarme en Cracovia, Polonia durante algunos días más. ¿Por qué? No estoy seguro y creo que no lo podré averiguar al 100% aún si intentara resolver el acertijo en mi cabeza. Simplemente sentí que ese era el movimiento correcto y ya que seguir mi instinto y dejarme llevar por el momento siempre ha funcionado para mi, me quedé en Polonia.
Eventualmente tendría que volver a México, eso lo sabía perfectamente, ya que tengo mi cita para la visa gringa a mediados de Diciembre y también porque, ya sabes, la Navidad y esas cosas de gente normal están a la vuelta de la esquina. Pero no estaba listo para dejar Polonia. No me sentía preparado para decirle adiós al clima frío y las memorias de gente caminando por la calle usando una bufanda naranja y amarilla y conversando en inglés con acentos extraños. No me encontraba ni cerca de poder abandonar esta ciudad que, a pesar de algunas experiencias negativas, se las arregló para hipnotizarme.
Así que me quedé. Sin razones y sin planes concretos le dije a la chica linda de la recepción del hostal que me quedaría una semana mas.
A pesar de todo lo que he viajado en mi vida, jamás había visto nieve en vivo y a todo color (o blanco y negro?) además de aquel día en Moscú hace tres semanas. Algo me decía que nevaría en Cracovia esa semana y eso influyó en mi intención de quedarme y vivir la nevada.
Pasé mis días en Cracovia solo, pero no sintiendome solo. Verás, esa es una de las primeras cosas que aprendes cuando viajas solo: Aprendes a pasar tiempo contigo mismo, a disfrutar de tu compañía, a ser tu mejor amigo. En verdad aprendes a ser feliz por tu vuenta y aprecias los moments contigo mismo y, cuando estás con personas que no son suficiente te das cuenta que preferirías estar solo que mal acompañado.
Supongo que el quedarme en Polonia fue una reacción a todos esos días previos en los que estuve rodeado de gente 24/7. Quizás fue una manera en la que mi cerebro y cuerpo me dijeron hey, es hora de un tiempo de Eric para Eric. No lo sé.
Algo que es tan claro como el agua es que de verdad disfruté caminar por las calles de Cracovia por mi cuenta. Trabajando en mis proyectos de Steem por la mañana, coqueteando con la receptionista por las tardes y caminando por las calles vacías por las noches. No bromeo, una noche hasta compartimos una especie de vino caliente - que ella preparó -, tengo el presentimiento de que tiene un nombre muy simple pero simplemente no puedo recordarlo.
Los días transcurrían y yo me encontraba feliz en mi soledad. En algún momento pensé en cancelar mi vuelo a México pero mi lado responsable ganó esa batalla. Después de todo, mi proyecto así como mi involucramiento en
,
y
exigirán todo de mi durante los próximos meses.
Es curioso. No consumí una sola gota de alcohol - excepto aquella noche del vino - durante toda esa semana. Soy un tomador social de peso pesado cuando estoy rodeado de gente agradable, que aprecio y en un momento en el que quiero pasar un buen rato, es por eso que tomé varias cervezas en el Steem Fest, esa es mi historia y me morire con ella.
Pero hablando en serio, pienso que hice algunos muy buenos amigos hace dos semanas en Cracovia. Quizás de esos amigos que no volverás a ver jamás pero aún así cada vez que los recuerdas, lo haces con una sonrisa en la cara; ese tipo de personas con las que siempre apreciarás esos momentos juntos y el vínculo que creaste con ellos; aquellos Steemians con los que hiciste clic y, sin importar lo que pase después, ese clic no desaparecerá.
Hoy estoy en México y no me está gustando. No es porque no me guste estar de vuelta en casa con mi familia y mis perros, sino porque me gustaría estar en otro lado. Preferiría estar en Cracovia rodeado del desorden, gente loca, sonrisas agradables, risas ruidosas y conversaciones constantes.
No puedo quejarme, no estoy pasándola mal, a decir verdad no la estoy pasando nada mal.
Estoy bebiend una cerveza y fumando un cigarrillo en el jardín de mi padre mientras Denzel, el pastor Belga y Fiona, la Gran Danés, me hacen compañía mientras tomo el sol de medio día, y aún así, me gustaría estar en otro lado.
Por cierto, a pesar del tono de esta publicación, no me siento triste ni deprimido o con actitud negativa, aunque así se sienta el post, simplemente me gusta escribir con estilo libre y a veces las publicaciones profundas sale escritas de esta manera. Espero hayan disfrutado el post :)