Abrazos fraternos #steemados amigos y amigas:
El cuento que hoy les traigo se lo dedico por muchas razones al gran Augusto Moterroso, el hondureño inmortal que es considerado por mi como el gran maestro del cuento breve en la historia del planeta. Espero que les guste al menos un poco.

Estatus quo
Por: Arturo Pérez Arteaga:.
Una cabeza caliente y muy ruidosa llegó a un pequeño y remoto lugar cuyo nombre le era desconocido, no obstante, eso no le importó.
Su amplia e indetenible verborrea se hacía sentir en cada rincón de aquel lugar, al punto que en muy poco tiempo todos los habitantes tenían que ver con la visitante.
Las opiniones tan diversas como el número de personas, no hacían más que girar en torno a ella y todo lo que decía. Repentinamente parecía que allí no había otra cosa de la que hablar, porque se convirtió en el centro de atención permanente de todo aquel que quisiera opinar sobre algo. Incluso, cuando intentaban comentar sobre alguna otra cosa, siempre terminaban refiriéndose al mencionado encéfalo.
De súbito alguien pensó que esa actitud de cháchara indetenible podía ser un peligro para el estilo de vida de los lugareños y cual chispa en reguero de pólvora esa opinión se esparció.
Para evitar que el peligroso comportamiento se contagiara y convirtiera en una especie de epidemia del pensamiento, se dictó una ley marcial y de forma unánime las autoridades decidieron decapitarla.
Y así fue como en el país llamado “Los degollados” volvió a reinar la tranquilidad que siempre los había caracterizado.
-FIN-
