Estamos rodeados de ironía, nos sigue, nos empapa, se mantiene siempre bien cerca de nosotros y cuando menos lo pensamos nos golpea de frente y muy duro; es en esas ocasiones en las que no sabemos si reir o llorar...
La vida y sus jugadas
Por: Arturo Pérez Arteaga :.
A veces creo que la vida es algo serio que se debe enfrentar con la mayor de las circunspecciones para salir bien librados de lo que encaramos. En otras oportunidades creo que no es más que una vulgar broma de mal gusto que sólo está allí a la espera para ocurrirle a alguien, quizá por desprevenido, quizá por eso que llaman karma o por alguna otra razón que no se me es dado entender y mucho menos explicar.
Apenas era un niño, aunque no podría decir cuántos eran los años que me rondaban, caí en cuenta del concepto de familia. Descubrir esto fue para mí todo un espectáculo, una especie de fiesta donde todos los invitados tienen una relación hematológica conmigo.
Era en verdad una maravilla el conocer todo aquello de los lazos filiales, no obstante, apenas comenzada la celebración llegaron las preguntas que dieron pie a respuestas incómodas, porque con la revelación de la familia llegó a mi corto entendimiento otro concepto; el de la muerte, que dijo presente apenas comencé a preguntar por algunos parientes cercanos y no tanto.
Ahora pienso que mi conmemoración fue algo prematura, eran muchos los decesos asociados y quizá los que más me afectaron fueron los de los abuelos y abuelas, casi todos difuntos. Excepción hecha por mi bisabuelo paterno quién contra todo pronóstico se mantenía vivo y residía en una ciudad algo distante de la habitada por nuestra familia.

Luego de enterarme de que tenía un bisabuelo con vida, le supliqué a mi padre que me llevara a conocerlo, no me podía perder esa oportunidad de lujo y mi joven corazón estaba muy excitado con la gran noticia.
Mi padre accedió, aunque no de muy buena gana como pude corroborar después, pero con la condición de que debía esperar a que comprara un automóvil, a fin de que el viaje se nos hiciera más cómodo.
En varias oportunidades luego de mi primera solicitud, le insistí a mi padre para ir a conocer a mi bisabuelo, se lo recordaba en la mesa a la hora de la cena cada tres o cuatro días, cuando me llevaba a cortar el cabello y en las ocasiones que tenía de acompañarlo a comprar algunas cosas para nuestra casa. Su respuesta se mantuvo incólume, debíamos esperar a que se comprara un carro.
Mi madre, cómplice silente de mi plan, me aconsejaba que no fuese tan insistente para no acabar con la poca paciencia que asistía a mi padre y que la molestia le sirviera como excusa para no cumplir la promesa hecha. En la medida que mi inquieto ser me lo permitía, trataba de seguir su consejo, porque sabía que en este mundo nadie lo conoce mejor que ella.
Traté de buscar apoyo en mis hermanos, pero solo pude encontrar indiferencia. Creo que por ser mayores que yo estaban preocupados por otras cosas y aunque quizá, en algún momento pudieran tener algo de interés por conocer a nuestro bisabuelo, el mismo se había desvanecido y se concentraron en otras cosa mas interesante para ellos. Definitivamente estaba solo en mi cruzada.

Cómo no creer lo que creo de la vida, sus bromas y jugadas, si desde muy niño he sido víctima de ellas. Cuando mi padre llegó con la noticia de que ya el negocio estaba hecho y que ese mismo día le entregarían el ansiado coche, mi euforia inicial me llevó con mucha alegría a atender el teléfono, en mi mente ya me imaginaba en la carretera camino a hacer la visita programada por tanto tiempo, de inmediato sin mayores protocolos y sin nada de tacto de parte de mi interlocutor recibí la noticia de que mi bisabuelo acababa de fallecer.
Mi padre como hombre de palabra cumplió con lo prometido, con un par de lágrimas que se asomaron a sus grandes ojos, pero que nunca llegaron a derramarse, nos llevó esa misma tarde a mi madre, a mis hermanos y a mi a la ciudad donde viviera mi bisabuelo.
A través del cristal de su ataúd pude verlo por primera y última vez.
-APA-
* La fotografía fue tomada por mi esposa con una cámara Sony


Sígueme en: www.steemit.com: @apatrinchera
Whatsapp:+584165033839
Telegram: +584166660209
Twitter: apatrinchera
Gmail: perezajqj@gmail.com
Facebook: arturo.perezarteaga
y en la revista www.muyvirtual.com