Hay cosas que pasan y otras que nunca terminan de pasar. Así es la vida, con las ambivalencias del caso, y por más que luchamos y seguimos y continuamos simplemente hay algunas y a veces muchas cosas que no puedes cambiar.
¿Qué cosas quisiera que pasaran? Bueno, hay muchas, que el chocolate no engorde, que la disposición a la diabetes no sea un problema en mi vida y que mi país no esté tan jodido como está. Sin embargooooo… (un gran “sin embargooo”) ninguna de esas cosas las pude cambiar y dudo que las pueda cambiar, por ahora. Lo que sí intento es enfocarme en lo bueno, lo posible, lo que puedo hacer, aunque a veces cueste un mundo.
Siento que realmente eso me ha definido en muchos aspectos en este último año. Ya saben lo que dicen, si Dios te da limones haz limonada. Y en esas ando, levantándome todos los días con la palabra reinvención tatuada en el cerebro e intentando aprender, aprender mucho de lo que tengo y de lo que ya no.
Después de esta larga introducción, disculpen por eso, al fin me presento. Mi nombre es Ariana Briceño Rojas, soy venezolana, periodista, hija, hermana, esposa, defensora de los derechos de la mujer, seguidora de los principios de la no violencia y creyente de la comunicación como única arma para la resolución de los conflictos. Al igual que 8 millones de venezolanos, soy inmigrante y ahora vivo en un país en el que jamás pensé vivir y donde estoy descubriendo una cultura que jamás pensé conocer (la limonada de los limones).
Cinco meses fuera de mi país, lejos de mi familia y alejada de unas comodidades de las que había gozado toda la vida (sin realmente saberlo o valorarlo) me han hecho recapacitar y redimensionar mi forma de ver el mundo y de escribir sobre él.
¿Mi pasión? Una hoja en blanco. Leer y escribir son sin duda uno de los mayores placeres de mi vida, junto al chocolate y a un buen vino tinto. Sin embargo, confieso que aunque puedo tener el placer de decir que vivo de escribir, en estos últimos meses no he escrito mucho de lo que me apetece, sino más de lo que me ha tocado, por un tema laboral. Así que por referencia de un amigo entré a este espacio para poder en él sentirme libre de compartir artículos, entrevistas, reportajes o simplemente experiencias desde mi teclado.
Espero y les guste, espero y se animen a leerme y espero también poder encontrar un grupo de escritores que leer y descubrir, para que al final todos podamos compartir una deliciosa limonada.