“Tiene que haber algo que lo incrimine.”
Se repetía Laura mientras abría y cerraba cajones en la oscuridad de la habitación de su vecino.
Al fin divisa algo, un diario... “¡Bingo!” Le da unas pasadas a las primeras hojas y efectivamente, encuentra descripciones de homicidios de jovencitas.
De pronto, suena una puerta, se oyen pasos… Se esconde en el closet con el corazón a punto de estallar. Se detienen. Los pasos se alejan. Laura abre el closet aliviada, suspira. Al salir una mano en su rostro le corta la respiración y la oscuridad de la noche invade su alma.
Esta es mi entrada para la tercera semana de Microrrelatos de terror de nuestros amigos de
con el patrocinio de
y
de
.
Si aún no te has suscrito a la comunidad Literatos puedes hacerlo desde este enlace.
Las reglas para esta tercera semana las puedes encontrar acá ¡Anímate a participar!
