Los árboles parecen crear un mundo propio dentro de ellos mismos, no sólo en términos de fauna, sino que se presentan como lugares imaginarios donde todo es posible.
Siempre he tenido fascinación por las raíces y los árboles en general, me parece hipnotizante ver la maraña de tubérculos como cimientos que nos transmiten fortaleza, paciencia, sabiduría, historia. Detenernos con consciencia a contemplar las raíces de los árboles es reflexionar sobre las adversidades del camino, sobre la perseverancia, sobre los frutos de la paciencia, sobre la magia del ciclo de la vida. Hoy les comparto fotografías de algunas de esas raíces que me han llevado a tener esos momentos de introspección.
Aunque envejezcan sus raíces en la tierra y muera su tronco en el polvo, al olor del agua reverdecerá y como una planta joven echará otras nuevas.
Notas:
Fotografías de mi autoría.
Dispositivos usados: Móvil Samsung Mini S4.
Cámara compacta Panasonic Lumix
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