No es una tarea fácil, mucha gente te dice “trabajas y haces ejercicios, dos en uno” y la verdad es que puedes compartir ese comentario los cuatro primeros kilómetros, jajajaja. Luego de eso cada pedalada comienza a disminuir tu energía, sin embargo nada se compara como sentir el viento en la cara y la libertad que te brinda la bicicleta.
En un día normal activo la aplicación para la cual trabajo, me asignan una orden y comienzo a gestionarla, voy a la tienda y selecciono los productos del cliente, verificando que se encuentren en perfecto estado, voy a caja para que me facturen mientras el cliente me confirma su ubicación, y luego de eso inicia la aventura, buscar una dirección a la que nunca has ido, eso te hace conocer tu ciudad, ver casas muy lindas, otras no tanto, conocer las realidades de muchas personas, y ver una cara de tu país que de otra manera no conocerías.
Lidiar con vehículos y motorizados anarquistas es un completo fastidio, se creen los dueños de la calle, se montan por la ciclovía, se te meten en el camino, te trancan para que no pases, te tocan corneta para que te quites.
Para los peatones, llevamos la capa de invisibilidad de Harry Potter, parece que no nos vieran, cruzan por donde manejas casi cuando estás pasando, sin saber que un hierro y 70 kilos de peso humano a 25 kilómetros por hora puede pegar, y bien duro...
Enfrentarte al ataque de los “firulais” los perros que te salen en el camino es parte del día a día, a veces agarro una “piedra invisible” y funciona, otras les lanzo un chorro de agua que no los lastima pero los frena, y otras aprieto duro todo lo que te puedas imaginar y “pedaleaaaaa” jajajajaja, esta es la parte que más tiene adrenalina.
Pero no todo es malo, muchas veces ves paisajes muy bonitos, conoces negocios que no conocías donde puedes comprar cosas a buenos precios, te vuelves un espectador de cómo se mueve una ciudad, tal como si se tratara de una película, en algunas direcciones retiradas descubres que hay naturaleza oculta en la ciudad, y mucha gente te saluda.
A pesar de todo, muchas veces sientes que tu trabajo es importante, puedes llevar medicina para algún niño o abuelito, comida hasta algún sitio retirado, y a veces solo chuchería, pero hay mucha gente agradecida.