Mi presencia y yo
En el empeño de explorar mundos desconocidos he sentido la presencia de algo inexplicable.
Es una presencia que van muchos más allá de lo mítico o religioso. Una presencia excluyente de fenómenos paranormales e incluso de eventos esotéricos de los que a muchos le gusta hablar.
Solo cuando camino en soledad tiene sentido esa presencia.
Siento la soledad como una excelente compañía porque posee especiales atributos. Ella, la presencia y yo sentimos casi lo mismo, me lo ha dicho, lo ha murmurado, me lo ha hecho sentir.
Es una presencia que en soledad no guarda silencio. Habla continuamente, sin parar... la presencia y la ruidosa soledad, conversan como si conocieran de toda la vida.
¡No!, no aturde, al menos en lo personal no me atormenta, al contrario, me orienta, me activa, me alerta.
¡Me escalofría el cuerpo sí, es verdad!
Cuando la presencia es fuerte me hace llorar pero luego, me devuelve la alegría, la felicidad... me devuelve el alma al cuerpo como solía decir mi madre.
¿Quién es esa presencia? ¿Qué quiere de mi? ¿Por qué me busca y me disgusta y luego me hace sentir feliz?
¿¡Quién es esa presencia que me conoce tan bien!? Me mira, me reconoce, me describe, me ama y también odia, me oye y también me ignora.
Presencia convertida en sombra, presencia viva, vive en mí.
Presencia con quien estuve una vez disgustada por tantos reclamos a los que nunca supe responder, a quien no quise seguir escuchando porque sus palabras eran hiel.
¡Gracias por leer, comentar y votar!
Banner diseñado con la herramienta de PowerPoint . Fotos propias.