La pletórica alegría de los anfitriones debutando con estruendosa goleada, las desilusiones vividas por los dos grandes potencias suramericanas que no pasaron del empate o la sorpresa de ver caer al campeón defensor en su debut, son algunas de las grandes emociones que ha traído consigo Rusia 2018 y de las que el equipo del no ha estado exentos de vivir.
Es precisamente, esa intensidad, esa pasión que está actualmente en el ambiente, la que motivó a nuestro equipo de redacción para ir un poco más allá hasta investigar las razones que subyacen detrás de las emociones que se manifiestan cuando se vive o se observa un partido de fútbol, saquen sus pitos, banderas y franelas de su selección favorita, que el ya llegó con apasionante artículo del mundo del futbol.
El Deporte Rey
Con más de 4.000 millones de seguidores, el futbol es considerado el deporte más popular del mundo, de allí el apelativo de “deporte rey”. Se estima que más de la mitad de la población del mundo es seguidora de este deporte, que combina fuerza, rapidez y destreza, aunado a una fuerte dosis de adrenalina.
La existencia del futbol se remonta a los siglos II y III A.C. En China por ejemplo, se encontró un libro de la dinastía Han en el que, como parte del entrenamiento militar, se hacía referencia a una serie de ejercicios físicos que consistían en dar patadas a una bola de cuero rellena de plumas y pelos, que debía ser lanzada con el pie a una valla hecha con largas varas de bambú, de unos 30 a 40 cms apertura y con una pequeña red, ¿les suena familiar?
A pesar de su larga data, no fue sino hasta hace unos casi 150 años cuando el futbol comenzó a popularizarse en el mundo como deporte, a partir del nacimiento en Inglaterra de la "Football Association en el año 1863, la cual es considerada la asociación de fútbol más antigua del mundo. Los pocos recursos que se necesitan para practicarlo (básicamente solo una pelota o balón) lo hacen el deporte más practicado en el orbe.
Las razones por las que el futbol es tan intensamente vivido son muchas, van desde aspectos económicos, culturales, sociales, antropológicos e inclusos biológicos asociados a procesos hormonales, como lo veremos a continuación.
¡Hormonas al ataque!
La práctica del futbol genera cambios en el cerebro y el resto del organismo, a través de la influencia que produce en las hormonas sexuales, la neuroquímica del estrés y de las emociones y el estado de ánimo.
Durante el desarrollo de los partidos los jugadores sufren cambios en los niveles sanguíneos de testosterona y otros andrógenos, hormonas sexuales predominantemente masculinas que, aparte de regular las funciones reproductoras y la conducta sexual, tienen un importante papel en la modulación de la agresión. Antes de comenzar el partido estas sustancias se elevan, lo que se considera una reacción fisiológica anticipada que permite que el cuerpo cuente con los recursos energéticos necesarios.
Lo curioso es que no solo los jugadores experimentan estos cambios biológicos, sino que al implicarse tanto en el partido, los espectadores manifiestan las mismas reacciones, por ejemplo los transmisores neuronales como la dopamina y la serotonina, relacionados con la felicidad y la euforia, mismas que se incrementan notablemente con cada celebración de un gol.
“Amor por la Camiseta”
Aunque el término se refiere al sentido de pertenencia y entrega de los jugadores para con su equipo, lo cierto del caso es un estudio hecho por un grupo de investigadores de la Universidad de Coimbra, en Portugal, ha demostrado que la pasión que sienten por el fútbol los aficionados más apasionados es similar al sentimiento de una persona enamorada.
Despues de tres años de investigación, los científicos comprobaron que los circuitos cerebrales que se activan en los hinchas de fútbol son los mismos que en el amor romántico. Cuando se realiza un gol, una buena jugada o se logra una victoria se activan regiones del córtex frontal que generan dopamina, incluso se activa aún más la “amígdala cerebral” (responsable de las emociones).
También pudieron establecer los investigadores, que al igual que ocurre con el amor romántico, cuando la pasión desborda la razón se puede transformar en obsesión, incluso en fanatismo, lo que deriva en actitudes y comportamientos enfermizos y perjudiciales, tanto para el que los siente como para su entorno.
En virtud de hacer más amena la lectura, decidimos tocar los aspectos sociales y culturales inmersos dentro de la pasión por el futbol en un próxima entrega, en la que esperamos también puedan acompañarnos, de momento, cuéntanos de tus pasiones futbolísticas:
- ¿Qué crees debe sentir un verdadero aficionado?
- ¿Qué clase de “locuras” cometerías por el equipo de tus amores?
- ¿Qué selección esperas que gane este mundial?
- Guía rápida para unirse |