Un día más que termina,
cansada de esperar.
Nuevamente las sombras de la noche,
vienen cargada de misterio.
La soledad me atormenta,
y mis pensamientos saltan,
como lobos hambrientos a la presa.
La ausencia está presente,
como un dolor latente.
Busco entre mi pasado una explicación,
quiero frenar este tormento,
que me quema el alma.
Me siento atrapada,
en una calle sin salida.
Pero mi tristeza fluye,
como manantial, bañando mi rostro.
Sí, mis lágrimas buscan limpiar mi corazón.
Mi memoria está cansada,
mi cuerpo agotado,
retumban uno a uno los hechos.
Mi aliento está débil .
Ausencia es igual a desalación.
Amor es igual a mentira.
Si mi destino es la soledad,
hoy quiero terminar con esa soledad,
con mi infierno.
Condenada estoy,
no quiero vivir,
acorralada me encuentro,
no encuentro la salida.
Es mejor estar sin vida,
que una vida condenada al infierno.
Sin caminos claros,
atrapada en un laberinto,
¿Para qué quiero vida?
si me persigue la oscuridad.