Mi cuerpo y tu cuerpo,
desnudos sobre las sábanas,
encuentro deseado,
olvidamos nuestras historias.
Somos solo eso,
dos cuerpos desnudos.
Besos y caricias,
una más intensa que la otra,
entregados por completo.
Manos que van y vienen,
por todo el cuerpo,
aferradas a la espalda,
como sujetando para que no se escape.
Lenguas que se tocan,
provocando temblor en las piernas.
Vientres que se agitan,
que se mueven al compás del vaivén.
Líquidos que se derraman,
avalancha de ruidos,
que indican satisfacción.
Cuerpos entregados,
cuerpos que saciaron sus deseos.