El arte urbano hace mucho que dejó atrás la clandestinidad, ahora goza de un reconocimiento y una amplia variedad de expresiones que van más allá del graffiti.
Lo que empezó como pintas de letras en las paredes en que “vándalos” firmaban con su nombre o seudónimo de manera clandestina los muros de las ciudades, ha dado paso, a lo largo del tiempo, a una expresión artística que a pesar de seguir con un pie en la ilegalidad, tiene otro cada vez más anclado en el arte que goza de reconocimiento social, sino basta poner el caso de Banksy como ejemplo.
Ya sea como vehículo de protesta, como en sus orígenes, o como mera expresión artística, el arte urbano hace mucho que dejo de ser solo graffiti. Stenciles, aplicaciones (impresiones pegadas al muro), e incluso la luz, se han vuelo parte de la paleta de opciones para quienes eligen este tipo de expresión.
Ejemplo de aplicación en muro. Fuente
Arte urbano hecho con masking tape. Fuente
Ya sea como arte efímero o como algo pensado para sobrevivir al tiempo, el arte urbano llegó para quedarse, y fue parte importante del paisaje de las ciudades en la segunda mitad del siglo XX y lo será aún más en el siglo XXI. Una de las expresiones más interesante del arte urbano es lo que se conoce como ‘arte urbano interactivo’, y no porque uno pueda necesariamente interactuar con él, que de hecho en ocasiones es así, sino porque éste interactúa con su entorno, con el muro que le permite existir, con la banqueta en la que yace, con el árbol, puerta, ventana, etc, que tiene al lado, arriba o abajo, en resumen con el entorno urbano, y los elementos que lo componen, en general.
Banksy suele usar este recurso a veces de manera divertida, burlona, y a veces para poner nuestras contradicciones, incongruencias y verdades en evidencia, pero no es el único, muchos artistas alrededor del mundo forman parte de esta tendencia.
Les dejo a continuación una pequeña muestra de ejemplos de arte urbano interactivo… uno nunca sabe, tal vez su niño interior al verlas se anime a agarrar una lata de aerosol para pintar ese muro que cada vez que pasa junto a él le susurra: “pssst, pssst, ven a jugar conmigo… píntame”.
'Signs of Spring' por Mark Jenkins. Fuente
'Basket' por SPY. Fuente