Cámara digital Panasonic Lumix TS25
El Ávila es la inspiración de todos los caraqueños, es ese amor en común que tenemos todos los que vivimos en esta ciudad, es una relación amor – odio por una bestia salvaje que algunos, si bien es cierto no hemos podido domar, hemos aprendido a sobrellevarla. Esta bestia como yo la llamo tiene una guardiana que le brinda la paz que tanto necesita, es una montaña inmensa e imponente que obliga a todos los que la miramos a detenernos por un momento a suspirar y llénanos los ojos con un paisaje verde coronado por nubes de algodón, además de escuchar el canto de unas guacamayas que son tan caraqueñas como cualquiera. Solo por estos segundos de paz vale la pena seguir amando a la bestia.
En estas fotografías podemos apreciar la vista de la población avileña Galipán y la costa varguense captadas desde el Pico Picacho, específicamente sobre la Piedra del Diablo en el año 2016.
Esta fue mi entrada al concurso "Conociendo a Venezuela" ideado por el proyecto , los invito a participar.