Eres mujer en cuerpo y alma, no tienes que resaltarlo.
Si eres delicada o no... así eres tú, así te amas. Te gustan los tacones o quizás no, la comodidad y elegancia es lo tuyo. A tu estilo.
Puedes sonreír sin necesidad de un chiste, pues tu seguridad de sí misma es tu ancla.
Eres de hierro, que poco a poco puede debilitarse con los golpes en tu espalda, eres como el cristal que con un bello melifluo puedes explotar de ternura sin pensar sino en sentir.
Eres humana sientes tristeza, puedes llorar, gritar u otros, es independiente tu reacción pero lo importante es que te impulsa.
Sientes amor, puedes enamorarte de una persona que te complementa y por el que quieres compartir tu felicidad. Amas leer, amas la música, amas tus amigos, amas tu familia. Sencillamente vienes al mundo para alegrar muchas vidas pero como prioridad la tuya.
Sientes seguridad y confías en sí misma y las personas se atraen hacia ti, porque tú lo has logrado, tú eres grande, tú puedes mover cielo y tierra, tú mujer, nosotras como mujeres podemos cambiar al mundo.