Si en otra vida fuera gato, sin duda quiero ser uno de estos. Vivir frente al mar, rodeado de gente, pasándola bien y disfrutando del buen clima, incluso con una piscina y un jardín perfectamente cuidados solo para mí.
En serio, había un montón de michis aquí, casi todos tenían la punta de una oreja cortada, cosa que me llamó mucho la atención, y resulta que lo hacen para identificar cuáles están esterilizados y cuáles no.
Por supuesto que me hice amiga de uno, uno de los más bonitos y cariñosos que se parece mucho a mi pequeño. Tal vez fue por eso que tuvimos química, jejeje