donde tú quieras...
Da igual. Porque cuando "has estado", tu presencia no se ha notado. ¿Que es mejor estar solo? En tu caso sí, porque es insoportable sentirse mal acompañado.
Te puedes ir, nadie te va a detener. ¿Eres especial? A veces; pero nadie es indispensable, ya lo ves. Quieres jugar a "la importante", a la "como yo no hay otra"; y que va, si uno sigue su camino, con otras personas se topa.
No hay rabia, chama, ni -mucho menos- rencor; simplemente hay que aceptar que la vida no es vida si estamos juntos los dos. Tú quisiste apostarle a una tontería, hacerme sentir que "te perdí por unos días"; y sean buenas o malas, todas las decisiones tienen un precio en esta vida.
Descubrí que no te necesito, que no quiero verte más. Tú por tu lado, yo por el mío y nada más. ¿Querías dártela de "indispensable"? Pues te dejo "ganar".
No estabas tratando con un niño al que podías chantajear. Hace muchos años aprendí que primero soy yo, y si queda algo, pues será para alguien más. Mi felicidad nunca va depender de otra persona; solo estaré con quien sume en lugar de restar.
Te puedes ir muy largo al donde tú quieras, eres libre, nadie te detendrá; y si un consejo -de pana- me aceptas, es que dejes ese afán de querer manipular. Cuando una persona cae en esos juegos de "querer manejar al otro", lo que hace es estorbar.
Vete muy largo al donde tú quieras, que nadie te va a extrañar.
¡Arre cabasho! Antes de que empiece a patalear, llorar e insultar.