Locos porque nos reímos cuando estamos juntos. Locos porque nos miramos como tontos.
Nos miran con recelo, dicen que "no es por nada malo", pero claro que es por envidia. Envidia de que tu y yo sabemos lo que sentimos el uno por el otro, mientras que ellos seguramente viven en una mentira.
Locos porque te beso sin avisar. Locos porque me abrazas por detrás. ¿Y a quien no le gusta esta locura que se siente el amar? No es que "me pertenezcas", es que no le perteneces a nadie más.
¿Loco por ti? Te lo digo a ti y a quien quiera escuchar. Me patina el coco cuando pienso en tu nombre o te veo pasar. Loco por ti es poco, lo que me pasa contigo ya es anormal.
Te pienso, te extraño, te quiero y te vuelvo a pensar. Lo repito en la mañana, al medio día y cuando me voy a acostar. Te pienso, no me canso, te quiero pensar; y se siente perfecto que parezca sobrenatural.
Te acaricio el cabello, un beso en el cachete y me vuelvo a alejar. Me sonríes con cara de "sigue" y te vuelvo a buscar, hasta que me des ese beso en la boca con el que me enamoro más y más.