Comer faisán era considerado como uno de los platos más apetecibles, un suculento manjar, digno de reyes, solo alguien con mucho dinero podía darse ese gusto.
Si el niño no quería comerse la comida y decía por ejemplo:
―Mamá, no me gusta esto.
Ella le decía con tono irónico
―Ay sí, mijito, deja quieto que ya te voy a traer faisán.
Uno ni siquiera imaginaba su sabor, solo sabía que era un ave. Igual ocurría con la langosta, ver como alguien trataba de comerla en algún programa de televisión, como si se tratara de un desafío, era hasta gracioso, por lo menos para los que no vivíamos en la costa.
Con más o menos suerte alguien pudo probar alguno de estos platos y ahora cuando los ve de lejos suspira por ellos. “Ah mundo, cuando yo podía comer de eso”, pero cuando nunca se ha probado no se extraña. Como cuando vemos en la televisión un programa como la “guerra de pasteles” es tanta manipulación de los productos que podemos imaginar que son torres hechas de plastilina, no ocasionan ningún trabajo a las glándulas salivales.
Pero cuando los medios hacen rodar un video donde alguien pincha con un tenedor un trozo de algo que parece ser carne y de manera sádica, perdón, artística, va recortando los jugosos trozos para que un, al parecer distraído comensal, le dé más importancia a un trapo o un habano, con el desdén del que está aburrido de semejante condumio, puedes pensar que estás ante una película de terror.
El video debería estar censurado, debería antes de comenzar tener una alerta que dijera por ejemplo: “este video presenta contenido inapropiado” entonces el usuario podría dar el clic responsable para aceptar ver ese acto de salvajismo, porque el efecto Pavlov multiplicado a la “n” veces podría causar una inundación con lamentables consecuencias.
Sí, amable lector, yo sé que el problema no es el video, ni la carne, ni el chef turco, ni el borrado recuerdo del sabor de este producto y otros, en la mesa de los venezolanos. Saque usted, por favor, sus propias conclusiones. Por respeto a usted, no colocaré el video de marras, no hace falta.
Posted from my blog with SteemPress : https://charjaim.timeets.com/2018/09/20/305/