Comenzaban los primeros días del año 2022, era enero; en Venezuela eso significa que es el mes más frío de todo el año. Y con frío, me refiero a madrugadas de 16, 17 grados de sensación térmica. En aquellos días, curiosamente estaba pasando algunas semanas en el apartamento de mi mejor amiga; que como colofón para esta historia, estaba atravesando una etapa durísima de separación de su ex pareja; un maltratador serial de manual.. Pero me desvío, ésa es otra historia.
Como siempre he sido una persona nocturna, pues aún recuerdo que cada madrugada, en un piso número 15, con ventanas panorámicas, hacía que el frío de la madrugada se sintiese notablemente... Las horas transcurrieron su habitual cronograma; ya sabes, en un suspiro se hace de día... Son las 6:30 a.m y la necesidad imperativa de tomar café invade mi cuerpo. Cojo el celular, que se estaba cargando en otra habitación del apartamento, y noto las notificaciones en el WhatsApp, es la protagonista de esta historia: Stef.
En vista de la hora que me escribió, cualquiera pensaría que estaba de fiesta, pasándola realmente bien. Pero no, ojalá hubiese sido así... Ella, al igual que yo, era una noctámbula sin remedio. Pero ella disfrutaba sus noches jugando como toda una gamer. Horas y horas. Parecía no importarle, jaja. Sin embargo, noto que de la nada, sin contexto y sin previo aviso me dice: "Hey, Jesús, tienes que oír este álbum, amigo..." Yo, algo consternado le respondo: "¡Por supuesto, Fefi, lo haré...." Lo cierto es que tenía en mente otras cosas...
Esperé que se hiciera un poco más tarde, para no molestar a los vecinos con la corneta a todo volumen tan temprano. De igual manera, aproveché para poder preparar un termo gigantesco de café y ponerme a trabajar (sí, en Hive. En aquella época era más asiduo a la plataforma de lo que ahora soy...). Recuerdo que era algo así como de medía mañana, tipo 9:00 ó 10:00 a.m, y conecto e WhatsApp a la laptop, para que al mismo tiempo reproduzca el enlace que Fefi me envió al YouTube y pueda oírlo sin problemas a través del speaker que usaba en aquella época. Lo que estaba por oír, sencillamente me dejó sin habla...
Nunca he sido un fanático del pop que hace The Weeknd. De hecho, a todas las mujeres que conozco sí que les gusta lo que hace el bueno de "Blinding Lights" pero no tanto a mí. Lo cierto, es que en aquél momento, estaba atravesando un momento de descubrimiento de música negra. Es decir, de ritmos más allá del rock and roll. De hecho Earth, Wind and Fire me volaba la cabeza por completo. Amaba sus arreglos en sus canciones, y ni hablar de Lord Michael Jackson en su etapa post Jackson Five; una demencia total...
Lo cierto es que lo que mi amiga me había enviado era un enlace al álbum recién lanzado en la plataforma (recuerden, hablamos de YouTube). Tenía, a lo sumo, no más de 8 horas de haberse lanzado oficialmente este nuevo disco. El nombre del álbum es "Dawn FM", Y, ¿se recuerdan de lo que pensaba de The Weeknd? Pues, desde que escuché esa obra de arte, tuve que tragarme mis propias palabras. Tanto así, que tuve que darle las gracias a mi amiga Fefi por tan maravillosa contribución. No sé cómo ni, aún más interesante, por qué pero ella decidió enviarme ese enlace. Y yo lo agradezco inmensamente.
Es curioso, como un gesto usual, que en apariencia no tendría que tener ningún valor trascendental o inspirador, hoy sea el pistoletazo inicial para este post y este homenaje hacia ella. En agosto de ese mismo años (2022) moría mi amiga ¿Cómo? Honestamente, ni yo mismo soy capaz de entenderlo del todo. Un día cayó enferma, fue al hospital, la ingresaron de emergencia, luego decidieron operar y allí, en medio de un quirófano extraño, distante y frío se apagó la flama de una de las mujeres más graciosas, genuinamente divertidas que haya conocido. Era una nena... Tenía tan sólo 22 años.
Aún no comprendo cómo una mujer tan llena de vida pudo haberse ido así, con tanta crueldad y rapidez... Recuerdo enterarme de su fallecimiento a través de mi primo. De hecho, en estricta justicia, ella era muchísimo más amiga de mi primo menor que mía. Pero desarrollamos afinidad por eso mismo, la música hecha por negros. Ella amaba el blues, el hip hop y sobre todo el pop como Michael Jackson, The Weeknd o The Village People. Siempre la admiré por tener esa alma tan de viejos siendo una nenita hermosa y joven...
Mientras escribo esto, no les mentiré, no la paso nada bien. Nunca había dejado salir esto. Es momento, supongo... Pero es injusto como algo tan hermoso, como lo es ella, se haya ido tan rápido y súbitamente. No soy alguien que exteriorice demasiado. Claramente, soy mejor para leer y analizar a los demás que a mí mismo. Quizá por el mismo hecho de saber cuidarme demasiado bien y no mostrarme vulnerable. Sin embargo, hoy, primeros días de septiembre del 2023, a un años de su cruel ida de este mundo, y oyendo la canción que nos unió (Sacrifice por The Weeknd), no podía dejarlo pasar. Debía recordarla y espero sea digno de su recuerdo. Descansa Fefi hermosa, bien sabes que te echo muchísimo de menos.