Caminamos por la noche,
libres en la ciudad,
nos pertenecen las calles,
la luz nocturna alumbra nuestros corazones,
y la música, oh, la música...
El saxofón suena,
dulce melodía,
te acerco a mí, "bailemos", te susurro,
lentamente posas tu mano en mi cintura,
y yo me sostengo en tu hombro,
oh, tu olor, me embriago,
somos dos almas sedientas,
bailamos al compás de la melodía,
no hay espacio entre nosotros.
Uno, dos, uno, dos, uno...
te beso en tu cuello frío,
la luz de la luna ilumina nuestros rostros,
tu mirada oscura y profunda,
me besas en los labios,
al ritmo de la noche,
la nieve nos cubre,
lentamente...
Somos dos almas sedientas,
en una ciudad iluminada por las estrellas,
inundada por una melodía que brota del saxofón
de un pobre artista del callejón,
quien hace magia al encender la pasión,
a través de su música,
con una canción,
que nos hace bailar,
en la "rue de l'Odéon"...
Ataraxia 2018.
Photo @ yohephotos