He notado en el día a día de nuestro andar, que los estados de ánimo
de alguna manera se relacionan con los síntomas físicos que experimenta nuestro cuerpo en un momento determinado.
En una oportunidad, experimentè varias caídas en una semana y no se si fue por casualidad o causalidad, en todas me maltrate los pies, comentando esto con unas amigas una de ellas me dijo “cuando se producen caídas y te golpeas los pies es porque tienes situaciones en tu vida sin resolver”, así que a partir de allí he estado observando mi estado de ánimo y el de las personas cercana a mi y he podido darme cuenta que existe una relación estrecha entre los síntomas físicos que manifiesta tu cuerpo y tu estados de ánimos.
Creo que es un grito de auxilio de tu cuerpo para que sanes lo que en lo afectivo no está resuelto. Indaguè un poco al respecto y encontré una reflexión de un Doctor en psiquiatría de la U.C.V y expone en un artículo denominado “ El cuerpo grita lo que la boca calla”, la enfermedad es un conflicto entre la personalidad y el alma entonces:
El resfrío, chorrea cuando el cuerpo no llora.
El dolor de garganta, tapona cuando no es posible comunicar.
El estómago, arde cuando las rabias no consiguen salir.
La diabetes, invade cuando la soledad duele.
El cuerpo engorda cuando la soledad aprieta.
El cáncer mata cuando no perdonas.
Si te das cuenta el cuerpo te está mandando señales de alerta, cada uno de nosotros debe resolver sus conflictos y sanar tanto el cuerpo como el alma, no veas la enfermedad como todo malo, hay que visualizarla como un alerta para resolver y sanar.