La culpa puede ser el mayor freno de la abundancia. La mayoría de las personas la pasa desapercibida mientras no sea muy evidente; a mí me sucedió y hoy les vengo a contar, ya que es preciso para mi sanación que haga este post, como declaración de merecimiento y de decirle adiós a la culpa.
Esta es la historia de cómo pagué tres veces por un teléfono, por sentir culpa de gastar...
En mi viaje a Madrid tenía una misión bien definida, que tenía varios años pendiente; la compra de mi computadora (lapto) ya que la que tenía contaba con 11 años de uso. A esto se le sumó un nuevo teléfono porque el otro ya era viejo y quería principalmente, mejorar las fotos.
La mayoría del viaje fue buscando estos dispositivos. Me enamoré del Samsung A53 por precio/valor y lo vimos en el Corte Inglés. Ese mismo día vimos una lapto HP que me gustó, aunque excedía en €200 el precio que tenía pensado gastar, ya que salí en 950.
Nos reservaron los teléfonos y hablo en plural porque también compró el mismo. En ese momento no teníamos para pagar, además queríamos ver en otras tiendas si había mejor precios. Recorrimos un montón pero volvimos el Corte Inglés.
Compramos el teléfono y cuando pregunté por la lapto, no la habían reservado y el precio había subido, así que no la compré. Lo que más me costó fue el tema de la lapto ya que mi principal requerimiento es que tuviera monitor de 17¨ y ya casi no los venden.
A los dos días vamos a vernos con unos amigos y en el metro me robaron el teléfono nuevo, me lo sacaron del bolsillo sin darme cuenta. Fue justo saliendo del vagón y me di cuenta porque siempre me estoy tocando los bolsillos, pero ya era demasiado tarde.
La sensación es extraña, te sientes tan idiota, pero también en ese momento me di cuenta que no debía sentir culpa, que tenía que dejar fluir, sin embargo no me fue fácil, eran €330.
Después de pasar por el trago amargo y con la mente despejada, decidí buscar el teléfono para comprarlo, ahí me entero que daban un seguro pero la vendedora se le olvidó mencionarlo.
En otra tienda que queda justo al frente había el teléfono, cuando me lo fueron a buscar porque ya lo iba a comprar me dijeron que no había, que el vendedor se había equivocado y ya lo habían vendido. En todas las demás tiendas ya había subido de precio.
Cruzamos la calle para ver las laptos en el Corte Inglés, yo no quería porque ya las había visto, pero insistió. En eso vimos una que me gustó por el precio, aunque no le presté mucha atención, le tomé una foto a la etiqueta con el precio y las características.
Regresamos a la otra tienda a ver las laptos bien porque yo estaba seguro que ahí estaba esa misma a mejor precio. Cuando la busqué y vi la foto de la etiqueta para comparar, me doy cuenta que la del Corte Inglés era de 17¨ además de 16G de ram. Salí corriendo como loco y compré.
También compré el teléfono después de ir dos veces porque me habían cobrado un teléfono que ya se había vendido y al regresarme el dinero no se hizo efectivo ese día. Tengo que contarles que mientras esperaba vi el mismo teléfono en la zona de devoluciones. Son teléfonos que los regresan a la Samsung por algún deffecto y los pone como nuevos, pero los venden más baratos, así que me salió en €300
Estaba súper felíz porque sacando cuentas, me había ahorrado 30, más lo que me regresarían en el aeropuerto por motivo del TAX Free, había amortizado bastante el que me robaron.
Me ofrecieron un seguro gratis por un mes y lo acepté, aquí viene otro dilema.
Ya en Venezuela me escribe mi mamá para decirme que le están cobrando un dinero en el banco. Al investigar era el seguro, que pasado el mes lo comienzan a cobrar.
Pues sí señores, se me olvidó por completo que hice algo de un seguro, firmé un contrato y me mandaron un correo que no vi por despistado, avisándome que si no avisaba tendría que pagar el año completo del seguro. Ahora tengo que pagar otros €300 de seguro jajajajajaja, ya me río que más da.
Me pasaron tantas cosas con ese teléfono que mi mamá y Enmy alucinan. No tendría espacio aquí para contarles todos los detalles. Quería hacer un video pero tengo problemas con el internet.
Así que con este post quiero agradecer por todo lo que pasó, aceptarlo y abrazarlo. También despido a la culpa que tenía por gastar en un teléfono sumado a la lapto. Las dos son herramientas de trabajo, además me lo merezco. Ya no siento culpa, ahora me río. Sé que haré más dinero y eso será una tontería.
La culpa es causantes de cosas como estas. Soy responsable de todo lo que viví, para sanar esa culpa. Muchas veces la culpa es causante de las enfermedades. En mi caso es normal que se lo haya tomado con el dinero. En el tema de las enfermedades soy más conciente y estoy más alerta para no sentir las culpas.
Espero que esta publicación le sirva a otros para sanar su relación con el dinero. Sé de muchos que sienten culpa por darse un gusto cuando en sus casas hace falta dinero. No digo que despilfarren el dinero, nunca lo haría, todos saben que soy fanático del ahorro, pero no podemos andar con culpas. Esa es una energía muy fuerte que bloquea nuestra abundancia natural.
Ahora mi declaración se encuentra en la blockchain y vivirá por la eternidad. Soy abundancia.