Esta no es una confesión, es sólo un conjunto de sucesos que se escribieron en mis días y que han actuado como maestros para ser quien soy hoy.
Vamos a ejemplificar una infancia normal -la cual no tuve-, donde una despreocupada infancia pasaba. Y conste que no es cuestión de culpas, simplemente es la realidad qué le quita las alas a mis unicornios y me obligaron a dibujarse las con lo primero que tuviera a la mano.
Así mi familia se preocupó por mi bienestar desde que nací, mi ojo siempre como la víctima -aunque esta vez tuviera la razón de su lado, siendo la víctima de una mala praxis médica.
Pero esa historia va en otro post...
Todos esos eventos hicieron que mi apariencia fuera algo más original. Así mi infancia fue con una visión a dos tonos... ¡así como lo leen!
Claro, un ojo marrón oscuro y el otro como todo un mundo gris acuático Jijiji -supongo que les complique un poco entender esto-; un ojo marrón y otro gris, sería un buen resumen.
Mi mamá, mi abuela y hasta mis hermanos, nunca me trataron como si eso me asustara. Aún así, yo resultaba ser la niña más coqueta.
Pasó cada día con mi autoestima sin grietas y sintiéndome como alguien normal, como una niña estudiosa que era bastante creativa.
A los 10 años, conocí lo que era el bullying.
Un niño que se sentaba a mis espaldas y le molestaba que yo fuera yo. Torturaba mi camino a casa repitiendo incansablemente "ojo de metra".
La repetición pulsando el botón de grabación en mi cerebro, llegando a querer ocultar mi colorido ojo a todos, como si fueran lo que me definía.
Tranquilos que esto no duró mucho, la maestra no me protegió pero yo sí, ganandome mi primera situación a la dirección.
Cómo se me acaban las palabras pues si veo más de 10 comentarios les cuento qué hice.
Únanse al Contest aquí....
¡Gracias por Leer!
| On Twitter |
& Telegram as @DarkFemme
Nota:
Todos los separadores, la portada y firma son de mi autoría, realizados con ibispaint.
Contenido original que será publicado en varias redes con el mismo nombre de usuario para mayor promoción.