Hay quien lleva la luz en la mirada,
el susurro del tiempo en los oídos...
y va naciendo sol.
Pocos amigos
degollan una lágrima por cada
mañana que amanecen sobre el mundo.
Entre los pocos vas,
como una suerte de antídoto y de isla ante la muerte;
(ese mar tempetuoso
en que me hundo.)
Agradezco a la vida por tu abrazo,
por la amistad que salva del ocaso
y por lo que es lo mismo: la poesía.
