Toda mi vida pensé que jamás sería capaz de amar a alguien más… toda mi vida creí, que el amor no estaba hecho para mí, una persona insensible con problemas para relacionarse con otros, alguien que parecía no tener fibras nerviosas en su cuerpo, que creía que no tenía un poderoso corazón que latiera por otro, no lograba verme en los ojos de los demás, no lograba sentir esas “mariposas en el estómago”, me era imposible, mi desagrado era mayor, pero la verdad no sé qué hice bien, para que Dios me permitiera conocer el verdadero amor, para que me permitiera mirar el hermoso corazón que tocaba las puertas de mi pecho.
Teniendo la maravillosa oportunidad, de darle riendas sueltas a un pletórico sentimiento, que tras perfectas y delineadas sonrisas, a cautivado a un perplejo corazón, devolviendo los matices a su mundo.
¡Espero les haya gustado! No duden en darme su opinión.