Carlitos eres parte de mi alma,
siempre te llevo conmigo.
Te quiero, te amo, eres mi hijo
y eres mi amigo,
además, mi compañero.
Esto último me lo decía mi mamá,
cuando de dos años
te llevaba para Cd. Bolívar.
"Coro este niño será tu compañero
cuando pasen los años".
Sabias palabras
que Dios me permite vivirlas
Me permite verlas
hechas realidad.
Para mi eres una persona
muy especial,
al igual que tu hijo
Carlitos José,
que me hace evocar esos días
y esas noches que contigo pasé.
Días y noches maravillosas,
solo tú y yo en aquel cuarto,
yo en la cama y tú en el chinchorro,
cuando llorabas te mecía
y cuando estabas asustado
te pasaba para la cama,
te abrazaba y así te dormías.
Hoy eres un hombre
y cada vez que te miro, te abrazo,
siento que tengo, de nuevo,
a mi niño en mi regazo.
¡Qué bueno es Dios
por darme la oportunidad
de tener un hijo como tú!
Te quiero mucho, hijo