Mérida, Venezuela
Ha sido difícil mantener la cordura los últimos días. He olvidado rostros y lugares. No he regresado, me he perdido. Espero que estés mejor que yo. Que no desmayes, que sigas de pie, así, como yo. Con lo que tengas. Aunque pretendas normalidad mientras vuelve un rayo de luz, aunque finjas sonreír frente a tu madre. Yo te entiendo, compadezco tu espíritu quebrado. Pero por favor resiste.
Ellos subestiman nuestro poder.
E R R O R
Y ellos no lo saben.
(Post breve), Necesito tiempo para asimilar de algún modo lo que está sucediendo. Les envío un abrazo enorme. Fuerza para quienes se fueron, fuerza para quienes seguimos.